Ejercicio y rendimiento deportivo
La ingesta de carbohidratos elimina la hipoglucemia y mejora el rendimiento en ejercicios de resistencia en triatletas adaptados a dietas isocalóricas con muy bajo y alto contenido de carbohidratos

Un ensayo cruzado aleatorio exploró cómo la ingesta de carbohidratos durante el ejercicio afecta el rendimiento y las adaptaciones metabólicas en triatletas que siguen dietas isocalóricas muy bajas en carbohidratos (LCHF) o altas en carbohidratos (HCLF). El estudio abarcó seis semanas de intervención dietética, seguidas de pruebas de resistencia de tiempo hasta el agotamiento (TTE). Se evaluó la suplementación mínima de carbohidratos a una tasa de 10 gramos por hora para determinar sus efectos sobre el rendimiento y los marcadores metabólicos.
Los participantes se sometieron a estrictos controles dietéticos y de entrenamiento, y la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas indujo la cetosis nutricional. Durante las pruebas de ETT se monitorizaron de cerca el rendimiento, la oxidación de sustratos y los niveles de glucosa en sangre.
Resultados clave:
- Actuación:
→ El rendimiento de TTE fue equivalente entre las dietas LCHF y HCLF.
→ La suplementación mínima de carbohidratos eliminó la hipoglucemia inducida por el ejercicio y mejoró el rendimiento del TTE en un 22% para ambos grupos dietéticos.
- Oxidación del sustrato:
→ La dieta LCHF aumentó la oxidación de grasas, mientras que la HCLF enfatizó la oxidación de carbohidratos.
→ La ingestión de carbohidratos modificó la utilización del sustrato, aumentando la oxidación de la glucosa durante el ejercicio.
- Adaptación metabólica:
→ El control glucémico mejoró con LCHF y la glucemia se normalizó después de cuatro semanas.
→ Las cetonas en sangre aumentaron significativamente durante la dieta LCHF (nivel medio de cetonas en sangre: 0.5 mmol/L) y se mantuvieron durante todo el ejercicio.
- Composición corporal:
→ La dieta LCHF redujo la grasa corporal (16%) sin pérdida de masa magra, a pesar de una ingesta calórica equivalente entre dietas.
Este estudio desafía la idea de que una alta disponibilidad de carbohidratos es esencial para un rendimiento de resistencia prolongado. Un período de adaptación de cuatro semanas a una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas es necesario para la normalización metabólica y el rendimiento sostenido. Estos hallazgos enfatizan el papel de la flexibilidad metabólica y la ingesta mínima de carbohidratos en los deportes de resistencia.