La medicina de precisión, a veces denominada medicina personalizada, está transformando la forma en que se presta la atención médica.
En lugar de aplicar el mismo enfoque a todos los pacientes, la medicina de precisión se centra en el tratamiento individualizado, utilizando datos para guiar las decisiones en función de la fisiología, el estilo de vida y la respuesta a las intervenciones de cada persona.
En este contexto, la salud metabólica es un área donde la personalización no solo es posible, sino que cada vez se espera más. Una encuesta reciente realizada a 2,000 adultos estadounidenses que habían consultado a un médico en el último año reveló que aproximadamente dos tercios creen que su experiencia de atención médica mejoraría si el consultorio de su médico utilizara herramientas y tecnología más modernas y digitales.
Por qué es importante la personalización de la medicina
En esencia, la medicina personalizada utiliza datos individuales, como biomarcadores, estilo de vida y comportamiento, para adaptar las recomendaciones dietéticas que mejoran los resultados de salud y fomentan un cambio de comportamiento significativo.
Los modelos tradicionales de atención médica suelen basarse en guías poblacionales. Si bien estas pueden ser efectivas, no siempre tienen en cuenta la gran variabilidad en la respuesta individual a la misma intervención dietética o de estilo de vida.
Dos pacientes pueden seguir las mismas recomendaciones y obtener resultados muy diferentes en cuanto a la pérdida de grasa, el control de la glucosa en sangre y los factores de riesgo cardiometabólico. Esta variabilidad subraya la necesidad de un enfoque sanitario más basado en datos: uno que utilice información objetiva para guiar y ajustar la atención médica a lo largo del tiempo.
El papel de los biomarcadores metabólicos en la medicina de precisión.
Los biomarcadores metabólicos proporcionan información cuantificable sobre cómo funciona el cuerpo en tiempo real.
En la práctica clínica, los marcadores comúnmente utilizados para evaluar la salud metabólica incluyen:
- Glucosa en ayunas
- HbA1c
- Perfil lipídico
- Insulina en ayunas
Sin embargo, estas mediciones suelen realizarse con poca frecuencia, lo que puede limitar su utilidad para la toma de decisiones cotidianas.
Los avances en los biomarcadores de monitorización remota de pacientes, en particular las pruebas de biomarcadores a domicilio, pueden ayudar a cerrar esta brecha al permitir a los profesionales sanitarios:
- Identifica patrones y tendencias.
- Evaluar la respuesta a las intervenciones.
- Ajustar los planes de tratamiento con mayor precisión
Monitorización de la glucosa en la práctica clínica
El control de la glucosa es un pilar fundamental de la atención metabólica y desempeña un papel importante tanto en los modelos de medicina tradicional como en los de medicina de precisión.
Desde una perspectiva clínica de monitorización de la glucosa, el seguimiento de la glucosa puede ser útil:
- Evaluar la variabilidad glucémica
- Evaluar la respuesta a las comidas
- Guía para ajustes en la dieta y la medicación
Sin embargo, la glucosa refleja el resultado de los procesos metabólicos, más que sus causas subyacentes. Dos personas con niveles de glucosa similares pueden presentar dinámicas de insulina y estados metabólicos muy diferentes. En algunos casos, la glucosa puede mantenerse dentro del rango objetivo debido a niveles elevados de insulina, un fenómeno que algunos investigadores han descrito recientemente como euglucemia compensada por insulina (ECI).
Por qué la monitorización de cetonas aporta un contexto importante
La monitorización de los niveles de cetonas puede mejorar el tratamiento individualizado de los pacientes que siguen dietas cetogénicas, bajas en carbohidratos o de ayuno.
Desde un punto de vista clínico, el beta-hidroxibutirato (BHB), una cetona sanguínea, refleja el grado de oxidación de las grasas, la dependencia del organismo de las grasas frente a la glucosa como fuente de energía y el entorno hormonal subyacente, incluidos los niveles de insulina.
La cetosis nutricional se define normalmente como una concentración sanguínea de BHB de aproximadamente 0.5 a 3.0 mmol/L (y hasta 5.0 mmol/L en determinados contextos terapéuticos), lo que indica un cambio hacia una mayor utilización de grasas como fuente de energía.
En el ámbito de la terapia cetogénica, la medición de cetonas puede ayudar a los médicos a:
- Determinar si un paciente está alcanzando la cetosis nutricional.
- Evaluar la adherencia a un enfoque cetogénico o bajo en carbohidratos.
- Orientar los ajustes dietéticos en función de la respuesta individual.
- Interpretar los resultados clínicos en el contexto de una intervención cetogénica.
Por estas razones, hacer que los pacientes controlen sus niveles de cetonas, ya sea de forma aislada o junto con la glucosa, puede ayudar a orientar los protocolos destinados a lograr y mantener la cetosis nutricional.
Atención sanitaria basada en datos: de los biomarcadores a la monitorización remota continua.
La capacidad de monitorizar de forma remota los datos de glucosa y cetonas representa un cambio hacia una atención médica más basada en datos. En lugar de depender de análisis de laboratorio periódicos o informes subjetivos, los profesionales sanitarios pueden utilizar datos de biomarcadores más continuos para:
- Detectar patrones y tendencias que pueden no ser evidentes en mediciones aisladas.
- Monitorear las respuestas de los pacientes a lo largo del tiempo.
- Tome decisiones más oportunas y basadas en datos entre visitas.
Los avances en las pruebas de biomarcadores a domicilio lo han hecho posible, al permitir que los pacientes recopilen datos clínicamente relevantes fuera de los entornos sanitarios tradicionales y los compartan de forma remota con su equipo médico.
Por ejemplo, el modelo de atención remota continua de Virta Health para la diabetes tipo 2 y la prediabetes utiliza el monitoreo frecuente de cetonas y glucosa, junto con apoyo clínico y de asesoramiento constante, para ayudar a los pacientes a alcanzar y mantener la cetosis nutricional. Estudios publicados por los investigadores de la compañía han demostrado mejoras en el control glucémico y la salud metabólica.
Para los profesionales sanitarios, este enfoque permite hacer un seguimiento del progreso entre visitas, identificar tendencias en etapas más tempranas del tratamiento e intervenir de forma más proactiva con orientación personalizada. Para los pacientes, puede mejorar su participación y adherencia al proporcionarles información inmediata sobre cómo sus decisiones afectan a su metabolismo.
Para aprovechar al máximo el potencial de este enfoque, es necesario integrar los datos de biomarcadores en los flujos de trabajo clínicos. Las soluciones que permiten la integración de los datos de salud generados por el paciente en la historia clínica electrónica (HCE) permiten a los profesionales recopilar lecturas de biomarcadores, realizar un seguimiento de las tendencias a lo largo del tiempo e incorporar datos de biomarcadores en tiempo real para una toma de decisiones clínicas más personalizada.
En conjunto, estos avances respaldan un enfoque de atención más continuo y adaptativo que se alinea estrechamente con los objetivos de la medicina de precisión, donde el tratamiento se perfecciona con el tiempo en función de resultados medibles.
El futuro de la atención médica personalizada y basada en datos
A medida que evolucionan las expectativas de los pacientes, aumenta la demanda de una atención personalizada, medible y eficaz.
La medicina de precisión no se define por una sola prueba o intervención, sino por la capacidad de utilizar datos para guiar decisiones personalizadas a lo largo del tiempo.
La monitorización de cetonas y glucosa representa herramientas prácticas y accesibles que pueden respaldar este cambio, incorporando la atención personalizada a la práctica clínica diaria.