Los términos cetosis y el cetoacidosis Suenan parecido y ambos términos involucran cetonas, pero se refieren a estados metabólicos muy diferentes.
La cetosis es un proceso normal y regulado, mientras que la cetoacidosis es una afección médica grave. Es importante comprender la diferencia.
¿Qué es la cetosis nutricional?
La cetosis es un estado metabólico natural que se produce cuando la ingesta de carbohidratos es baja y el cuerpo comienza a utilizar la grasa como su principal fuente de energía.
Al descomponerse la grasa, el hígado produce cetonas, que el cerebro y otros tejidos pueden utilizar como fuente de energía. La principal cetona presente en el organismo es el beta-hidroxibutirato (BHB), que se puede medir en la sangre.
La cetosis nutricional se define típicamente por niveles de BHB entre 0.5 y 3.0 mmol/L, y eucetonemia Este rango se extiende hasta 5.0 mmol/L para aplicaciones terapéuticas. Sin embargo, en algunos casos, como en personas que se someten a ayunos prolongados o que siguen dietas cetogénicas con fines terapéuticos, los niveles de cetonas pueden superar los 5.0 mmol/L sin causar ningún daño.
Esto se debe a que la eucettonemia está regulada por la insulina y otras hormonas, que ayudan a mantener el equilibrio y evitan que los niveles de cetonas se vuelvan excesivos.
¿Qué es la cetoacidosis?
La cetoacidosis, más comúnmente en forma de cetoacidosis diabética (CAD), es una afección grave que puede poner en peligro la vida.
Es importante destacar que la cetoacidosis diabética no se define únicamente por niveles elevados de cetonas. Se caracteriza por la siguiente tríada:
- Niveles elevados de glucosa en sangre, generalmente >240 mg/dL (13.3 mmol/L), aunque a veces inferiores.
- Niveles elevados de beta-hidroxibutirato (BHB), generalmente >10 mmol/L, aunque a veces inferiores.
- Acidosis metabólica, definida como un pH sanguíneo inferior a 7.3 y/o niveles de bicarbonato inferiores a 18 mEq/L.
Esta combinación refleja una alteración en la regulación metabólica normal debido a una producción insuficiente de insulina. La cetoacidosis diabética se presenta principalmente en personas con diabetes tipo 1 y, con mucha menos frecuencia, en personas con diabetes tipo 2 bajo ciertas condiciones.
Es importante destacar que, si bien en la cetoacidosis diabética los niveles de BHB suelen ser superiores a 10 mmol/L, pueden detectarse a partir de 3.0 mmol/L o más. Más preocupante que un valor específico es un aumento rápido de las cetonas, sobre todo cuando se acompaña de síntomas, lo que justifica una estrecha vigilancia.
¿Por qué se produce la cetoacidosis?
En circunstancias normales, la insulina ayuda a regular tanto la glucosa en sangre como la producción de cetonas.
Cuando los niveles de insulina son insuficientes, como por ejemplo cuando se omiten dosis de insulina o durante una enfermedad, el cuerpo:
- Libera grandes cantidades de glucosa en el torrente sanguíneo.
- Produce cetonas a un ritmo incontrolado.
- Se vuelve cada vez más ácido.
Esto puede alterar el funcionamiento normal de los órganos y requiere tratamiento médico urgente.
¿Puede una dieta cetogénica causar cetoacidosis?
En personas sin diabetes o con una señalización de insulina normal, es extremadamente improbable que desarrollen cetoacidosis únicamente a través de la dieta.
Incluso cuando la ingesta de carbohidratos es muy baja, el cuerpo continúa produciendo suficiente insulina para:
- Prevenir la producción excesiva de cetonas
- Mantener un pH sanguíneo normal
- Mantenga la glucosa en sangre dentro de un rango seguro.
En consecuencia, la cetosis nutricional sigue siendo un estado metabólico regulado y estable, no peligroso.
Consideraciones importantes sobre la diabetes y ciertos medicamentos
Las personas con diabetes tipo 1 corren el riesgo de sufrir cetoacidosis diabética si no tienen suficiente insulina en su organismo, independientemente de su dieta. Quienes siguen una dieta cetogénica deben controlar sus niveles de cetonas con regularidad para establecer un valor de referencia, comprender sus fluctuaciones habituales y realizar los ajustes necesarios.
Las personas con diabetes tipo 2 que toman inhibidores de SGLT2, como Jardiance o Farmiga, tienen un mayor riesgo de sufrir una forma de cetoacidosis conocida como cetoacidosis diabética euglucémica, que puede ocurrir incluso cuando los niveles de glucosa en sangre no están significativamente elevados.
En este contexto, la cetoacidosis puede desarrollarse con niveles de glucosa y cetonas en sangre más bajos de lo que se observa normalmente en la cetoacidosis diabética, lo que dificulta su reconocimiento basándose únicamente en la glucosa.
Por este motivo, las personas que toman inhibidores de SGLT2 deben:
- Controle regularmente sus niveles de glucosa y cetonas en sangre.
- Tenga en cuenta que los niveles elevados de cetonas pueden requerir atención inmediata.
- Colaborar estrechamente con su proveedor de atención médica, quien podrá establecer un rango adecuado de BHB y aconsejarle cuándo puede ser necesario suspender o interrumpir la medicación.
Signos y síntomas de la cetoacidosis
Los signos de alerta comunes de la cetoacidosis diabética incluyen:
- Glucemia elevada (a menudo superior a 240 mg/dL, aunque normal o solo ligeramente elevada en la cetoacidosis diabética euglucémica).
- Cetonas elevadas en sangre combinadas con otros síntomas enumerados
- Sed excesiva y micción frecuente
- Náuseas o vómitos
- El dolor abdominal
- Fatiga o confusión
- Respiración rápida o dificultosa
- Un fuerte olor a acetona (afrutado) en el aliento
Si aparecen estos síntomas, se requiere atención médica inmediata.
Es importante destacar que, si bien en la cetoacidosis diabética los niveles de BHB suelen ser superiores a 10 mmol/L, pueden detectarse a partir de 3.0 mmol/L o más. Más preocupante que un valor específico es un aumento rápido de las cetonas, sobre todo cuando se acompaña de síntomas, lo que justifica una estrecha vigilancia.
Llévate puntos a casa
La cetoacidosis diabética (CAD) no se define únicamente por los niveles de cetonas. Se trata de una emergencia médica caracterizada por la combinación de glucosa alta en sangre, cetonas elevadas y acidosis metabólica.
Por el contrario, la cetosis nutricional es un estado metabólico normal y regulado. Los niveles de BHB pueden variar y, en algunos casos, pueden superar los 5 mmol/L sin comprometer la seguridad.
En personas con una función normal de la insulina, el organismo mantiene un control estricto sobre la producción de cetonas y el equilibrio ácido-base. Por ello, la cetoacidosis no puede desarrollarse únicamente por la dieta en personas sin diabetes o con una señalización de insulina adecuada, incluso cuando los niveles de cetonas están elevados.
Sin embargo, las personas con diabetes tipo 1, así como aquellas que toman inhibidores de SGLT2, tienen un mayor riesgo de cetoacidosis y deben controlar de cerca la glucosa y las cetonas, además de seguir las indicaciones médicas.